Leé tu temporada
Los números cuentan una parte; los contratos cambian el rumbo.
El informe reúne lo que le pasó a tu futbolista y a su equipo. Los partidos, goles, asistencias y la nota muestran su participación. El cambio de OVR, el potencial, el valor y los años de contrato ayudan a entender qué puede venir después. La clasificación de la liga y los resultados en las copas completan el contexto: una buena temporada individual no siempre significa que el club termine primero.
La posición importa. Un delantero, un arquero y un mediocampista tienen tendencias diferentes de goles, asistencias y partidos con el arco en cero. La edad también influye: los jóvenes tienen más margen de desarrollo, mientras que los jugadores mayores pueden empezar a perder nivel. La fuerza del club, la dificultad, los minutos, el rendimiento y las lesiones intervienen en el resultado. También existe azar, por lo que ninguna elección garantiza un trofeo o una puntuación alta.
Quedarte o aceptar una oferta
Un contrato tiene una duración. Cuando termina, o cuando una buena temporada atrae interés, aparece una decisión de mercado con la renovación y las ofertas disponibles. Cada opción indica el club, la liga, el OVR del equipo y los años del nuevo contrato. Renovar conserva continuidad; cambiar de equipo abre otra etapa y puede reiniciar la clasificación continental. La siguiente simulación usa la situación que elegiste.
Quedarte en el mismo club no congela la carrera. Tu futbolista envejece, el nivel del equipo puede variar, el contrato se acerca a su final y una lesión puede interrumpir una buena racha. Mirá el informe junto con el historial para comparar temporadas: un año difícil no es lo mismo que una caída sostenida, y una copa aislada no cuenta lo mismo que muchos años de rendimiento.